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Thomas Watson "Tratado de Teología" Pregunta 4

El Ser de Dios

Pregunta 3: ¿Qué enseñan las Escrituras principalmente?
Respuesta: Las Escrituras enseñan principalmente lo que el hombre debe creer con respecto a Dios y el deber que Dios requiere del hombre.

Pregunta 4: ¿Qué es Dios?
Respuesta: Dios es espíritu, infinito, eterno e inmutable en su sabiduría, poder santidad, justicia, bondad y verdad.

Tres cuestiones: a) Algo implícito - Existe un Dios; b) Algo explicito - Dios es espíritu; c) ¿Qué clase de espíritu es Dios?

A) Algo Implícito: Existe un Dios: sabemos que hay un Dios…
1.    Por el libro de la naturaleza
2.    Por sus obras
3.    Por nuestra conciencia
4.    Por el consenso de las naciones
5.    Por sus predicciones de sucesos futuros
6.    Por su poder y soberanía ilimitadas
7.    Por los demonios

Aplicaciones:
Primera aplicación: el que niega a Dios es perverso, es como un ladrón que quiere quitarnos a quien es nuestro consuelo y esperanza. Muchos dicen que hay Dios, pero con sus hechos lo niegan; son ateos prácticos, que viven como si no creyeran que hubiese Dios, y por eso se atreven a mentir y ser impuros. .

Segunda aplicación: Puesto que hay un Dios, Él tratará a los hombres con justicia y les dará su debida retribución. A los perversos los condenará y a los fieles los recompensará.

Tercera aplicación: ¡Ay de los que tengan a Dios por enemigo! Él se vengará de ellos. ¡Qué necios los que por un sorbo de placer se beben todo un mar de ira!

Cuarta aplicación: creamos firmemente en la existencia del Dios que se ha revelado en su Palabra. Esto da vida a nuestra adoración, nos hace más santos, nos hace vivir bajo Su mirada, pone freno al pecado, nos mueve a cumplir nuestro deber, añade aceite a nuestra devoción y nos hace depender de Él en nuestras necesidades, dudas y tentaciones. Si creemos en Él no tendremos que pecar para salir de dificultades.    

Quinta aplicación: Interesémonos en Dios; Él ofrece ser nuestro Dios y la fe se apropia de Él y de lo suyo: de su sabiduría para enseñarnos, de su santidad para santificarnos, de su Espíritu para consolarnos, de su misericordia para salvarnos. Poder decir, "Dios es mío" es más que poseer todas la minas de oro y plata del mundo.

Sexta aplicación: Sirvamos y adoremos a Dios como Dios; orémosle con fervor, amémosle profundamente, obedezcámosle recibiendo su ley y sometiéndonos a su voluntad.  

B) Algo Explicito: "Dios es espíritu"
¿Qué significa cuando dice que Dios es espíritu?
 Por "espíritu" se entiende una sustancia inmaterial, de esencia pura, sutil y sin mezcla, sin cuerpo ni alma.

¿En qué se diferencia Dios de otros espíritus?
1.    Los ángeles son espíritus creados, finitos, limitados, ministradores; Dios es espíritu increado, infinito, ilimitado y súper-excelente, Él es "el Padre de los espíritus" (Heb. 12.9). 
2.    El alma es un espíritu - un espíritu que "volverá a Dios quien lo dio" (Ecl. 12.7).

¿En qué se diferencia Dios del alma? Dios ha dotado el alma humana de razón o entendimiento y ha estampado en ella su imagen, pero no su esencia.

¿Por qué se dice que somos participantes de la naturaleza divina? (2 Pedro 1:4) No por identidad o unión con la esencia divina, sino por una transformación a su semejanza.

En contra de que Dios es espíritu, los "antropomorfistas" (que le atribuyen a Dios un cuerpo real con sustancia solida) objetan que en la Escritura a Dios se le atribuye forma y figura humana.
Es contrario a la naturaleza de un espíritu tener sustancia corpórea. A Dios se le atribuyen miembros corporales metafóricamente, como una figura literaria no en realidad.

Aplicaciones
Primera aplicación: Si Dios es espíritu es impasible (imperturbable) y no se le puede dañar, es impenetrable y no se tocar su esencia, es invisible y no se le puede ver. Todos los intentos que los malos hacen contra Dios son necios y son frustrados. Dios puede herir a sus enemigos, pero ellos no pueden tocarle a Él.   

Segunda aplicación: Si Dios es espíritu es insensato adorarle con cuadros e imágenes. Él es imperceptible y no se le puede distinguir. Sería igual de insensato retratar el alma o pintar a los ángeles que son espíritu.

Si Dios prohíbe las imágenes, ¿Por qué se representa a los ángeles en la Escritura como querubines? Los querubines no representan las personas de los ángeles sino sus oficios; sus alas indican su rapidez - ellos son espíritu y no podemos imaginarlos con cuerpo.

¿Cómo concebir a Dios como espíritu si no podemos hacernos imagen o figura suya? Debemos concebirlo espiritualmente por sus atributos - santidad, justicia, bondad, etc.

Tercera aplicación: Puesto que Dios es Espíritu nosotros nos pareceremos más a Él mientras más espirituales seamos.

¿Qué significa ser espiritual? Haber sido refinado y sublimado con la paz del cielo y una mente que piensa en Dios y en su gloria llena de amor a Dios.

Cuarta aplicación: Siendo Dios espíritu Él requiere una adoración espiritual, aunque expresada con el cuerpo la adoración que le es aceptable es la adoración virgen, la adoración que viene del alma.

¿Qué significa adorar a Dios en Espíritu?
1.    Adorarle sin ceremonias.
2.    Adorarle con fe en la sangre del Mesías.

Quinta aplicación: Oremos al Señor para que nos conceda Su Espíritu. Aunque Su esencia es incomunicable, los movimientos, la presencia y los influjos de su Espíritu no lo son. Su Espíritu nos permite movernos con más energía en la esfera de la devoción y la obediencia.

Sexta aplicación: Las recompensas de Dios y sus principales bendiciones en esta vida y en la venidera son espirituales. Esto nos consuela en nuestros trabajos y sufrimientos. No te canses de servir a Dios aunque tu recompensa en la tierra sea poca; piensa en la recompensa espiritual, la "corona incorruptible de gloria."

C) ¿Qué clase de Espíritu es Dios? Es un espíritu infinito

¿No dice que el cielo es su trono? (Isaías 66.1): si lo es, igual que el corazón humilde (Isaías 57.15). El corazón lo es en cuanto a su presencia misericordiosa; el cielo en cuanto a su presencia gloriosa.

Si Dios es infinito, ¿está en sitios impuros? Dios está en todas partes pero no se mezcla con la impureza, ni se mancha con el mal, como el sol no se contamina cuando brilla sobre el estiércol.

Aplicaciones:
Primera aplicación: Esto condena a los papistas que sostienen que el cuerpo de Cristo está en el cielo a la vez que en el pan y el vino del sacramento. Pero aunque Cristo como Dios está en todas partes, como hombre no lo está. Cuando estuvo en la tierra, su humanidad no estaba en el cielo aunque sí su deidad; ahora que está en el cielo, su humanidad no está en la tierra pero su deidad sí lo está.  

Segunda aplicación: Siendo infinito en su omnipresencia, Él gobierna todo personalmente y no necesita de delegados o representantes. Por eso puede ser el juez de todo el mundo y hará lo recto con cada uno.

 Tercera aplicación: Siendo infinito en su omnipresencia, ¡considera la grandeza e inmensidad de su majestad! Él es infinito sobre nuestro entendimiento y nuestras alabanzas

Cuarta aplicación: Siendo Dios infinito considera qué herencia tan completa tienen los santos. ¡Qué inmensamente ricos son quienes tienen como su porción al Dios infinito! Por eso ninguno de los herederos del cielo debe temer a la necesidad. No puede haber falta de nada en lo que es infinito.

Quinta aplicación: La infinita omnipresencia de Dios es triste para los malos porque Dios es su enemigo y no pueden evitarle ni huir de Él.

Si Dios está en todas partes ¿Por qué se dice que Caín salió de la presencia de Jehová? (Gen. 4.16) esto significa que salió de la iglesia de Dios donde estaban las señales visibles de su presencia.

Sexta aplicación: Si Dios está en todas partes, no es imposible para el cristiano camina con Él. Podemos caminar con Él como Enoc. Podemos dar un paseo con Dios cada día por la fe.

Séptima aplicación: Aprende a admirar a Aquel a quien no puedes sondear. Abriga pensamientos de admiración para Dios; adora cuando no seas capaz de comprender. No limitemos ni encerremos a Dios dentro de los límites de nuestra razón pues Él sobrepasa nuestro entendimiento. Dios escoge su propia manera de actuar aunque desconcierte y deje perpleja nuestra razón. Él obra a través de improbabilidades y actúa según su naturaleza infinita, como Dios infinito y hacedor de maravillas. 

Thomas Watson "Tratado de Teología" Bosquejo del Capítulo 1


Por Victor B. Garcia - www.iglesiacaminonuevo.com


El Fin Principal del Hombre

Pregunta. 1: ¿Cuál es el fin principal del hombre? 
Respuesta: El fin principal del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre.

A) El Fin Principal del Hombre es Glorificar a Dios
Hay dos clases de gloria: 1) la gloria que Dios tiene en sí mismo, "el Dios de gloria;" 2) la gloria que se le atribuye a Dios: "dad a Jehová la gloria debida a su nombre"

¿Qué es glorificar a Dios?
1.    Apreciarlo - tener de Él el más alto concepto y admirar sus atributos. 
2.    Adorarlo - reconocer su prerrogativa real como lo establece; no ofrecer fuego extraño. 
3.    Tenerle un afecto santo - deleitarnos en amarle de manera superlativa. 
4.    Sujetarnos - consagrarnos a Él dispuestos a servirle según su voluntad. 

¿Por qué debemos glorificar a Dios?
1.    Porque Él nos da el ser.
2.    Porque Dios lo ha hecho todo para su gloria.
3.    Porque su gloria tiene un valor y una excelencia intrínsecas.
4.    Las criaturas inferiores y superiores a nosotros le glorifican.
5.    Todas nuestras esperanzas dependen de Él.

¿De cuantas maneras podemos glorificar a Dios?
1.    Buscando únicamente su gloria.
a.    Anteponiendo su gloria a cualquier otra cosa.
b.    Estando satisfechos con que su voluntad se cumpla.
c.    Estando satisfechos con que otros nos superen en dones y estima.
2.    Con una franca confesión de nuestro pecado.
3.    Creyendo.
4.    Siendo celosos de su gloria.
5.    Siendo fructíferos.
6.    Estando satisfechos con el estado en que nos ha colocado en su providencia.
7.    Ocupándonos de nuestra salvación.
8.    Viviendo para  Él.
9.    Conduciéndonos con alegría.
10. Defendiendo sus verdades.
11. Alabándole.
12. Siendo celosos de su nombre.
13. Estando atentos a Él en nuestra conducta natural y social.
14. Trabajando para atraer a otros a Él.
15. Sufriendo por Él y sellando el evangelio con nuestra sangre.
16. Dándole la gloria de todo lo que hacemos.
17. Viviendo una vida santa.

 Aplicaciones:
·         Primera aplicación: Nuestro fin principal no debe ser adquirir posesiones ni tesoros en la tierra. Estas cosas pronto se desvanecen.

·         Segunda aplicación: reprensión::
1.    Contra quienes no dan a Dios gloria alguna.
2.    Contra quienes le roban la gloria a Dios:
§  Atribuyendo lo que Dios les da a su inteligencia y laboriosidad.
§  Cumpliendo con sus deberes religiosos para su propia gloria.
3.    Contra quienes luchan contra la gloria de Dios.

·         Tercera aplicación: exhortación:   
1.    A los magistrados que deberían glorificar a Dios.
2.    A los ministros que deben estudiar como promover la gloria de Dios.
3.    A los padres de familia que deben instruir a sus hijos y siervos en el conocimiento del Señor.

B) El Fin Principal del Hombre es Disfrutar de Dios Para Siempre
Hay dos clases de gozo:
1) Gozo en esta vida.
2) Gozo en la vida venidera.

1.    El gozo de Dios en esta vida
·         Este viene a través de los medios de gracia, de la Palabra de Dios, del consuelo divino  y de Su Espíritu.

Aplicaciones:
·         Primera aplicación: es una perversidad preferir gozar de las concupiscencias de la carne, de los ojos y de la vanagloria de la vida que de Dios.

·         Segunda aplicación: nuestra preocupación debe ser gozar la presencia de Dios en los medios de gracia. El gozo de la presencia de Dios aquí en la tierra es la garantía de nuestro gozo con Él en el cielo.

2.    El Gozo de Dios en la vida venidera
·         Debemos vivir en la gracia y tener conformidad con Él en la gracia aquí en la tierra para gozar del gozo eterno. La gracia precede a la gloria. El Señor no meterá víboras inconversa en su seno eterno. Solo los de limpio corazón verán a Dios, los divinamente cualificados por la gracia disfrutaran de Él por siempre:
o   Dios es el bien supremo: gozar de Él es la más alta felicidad.
o   Dios es un bien  universal: en Él están contenidos todos los bienes y excelencias.
o   Dios es un bien sin mezcla: en esta vida todo está mezclado con vanidad, pero Dios es perfecto, la quintaesencia del bien.
o   Dios es el bien que satisface: Él satisface pero no empalaga; después de millones de años aun será infinitamente deseable.
o   Dios es un bien deleitoso: si nos deleitamos en Él por la fe, ¡Cuánto más al verle cara a cara!
o   Dios es un bien superlativo: es mejor que cualquier cosa con que se le compare.
o   Dios es un bien eterno: proporciona un gozo eterno, una corona que no se corrompe.

Aplicaciones:
·         Primera aplicación: que nuestro fin principal sea comenzar a Dios de este sumo bien a partir de ahora.
·         Descripción del gozo eterno:  
1.    No se debe entender como un estado de deleites carnales.
2.    Allí tendremos un vivo sentimiento del infinito placer que brota de este estado glorioso.
3.    Seremos transformados para asimilar y disfrutar la experiencia y visión de esta gloria.
4.    Será algo más que la contemplación de Él: habrá amor, conformidad a Él y participación de Sus recompensas y Su gloria.
5.    No habrá interrupción de este estado de gloria.

·         Segunda aplicación: Esto debe incentivarnos a cumplir con nuestro deber. ¡Cuán diligentes y celosos deberíamos ser en glorificar a Dios para por fin gozar de Él!

·         Tercera aplicación: Esto debe consolar y dar a liento a los piadosos en medio de las desdichas que experimentan ahora. 

Simplemente El Libre Albedrío no Existe


Robert Raymond: “New Systematic Theology of the Christian Faith,” pp. 353, 356-7.  
(Traducido al español por Victor Garcia) 
Hay problemas cuando se dice que los hombres tienen libre albedrío (voluntad libre) como si tuvieran la capacidad o el poder de escoger cualquiera de varios cursos de acción incompatibles.   

Simplemente no existe tal cosa como un libre albedrío desconectado y totalmente independiente de la persona que escoge, como si el albedrío fuese algo que cuelga del aire disfrutando de alguna ventaja extra-personal por la que se pueden determinar las cosas y estuviese disponible para ser usado por cada individuo.    

Jonathan Edwards dice: “la voluntad es la mente escogiendo.”  En otras palabras, cada uno escoge lo que escoge de acuerdo a las limitaciones y complejidades de su persona.  Los hombres no pueden escoger caminar sobre el agua o agitar los brazos y volar; lo que decidan respecto a estas cosas está restringido por sus capacidades físicas.  De la misma manera, sus decisiones morales están determinadas por la totalidad de su naturaleza. 

Y la Biblia nos informa que los hombres son limitados pero ademas también son pecadores.  Por naturaleza ellos no pueden dar buen fruto (Mat. 7.18); por naturaleza no pueden oír las palabras de Cristo que podrían darles vida (Jn. 8.43); por naturaleza no pueden sujetarse a la ley de Dios (Rom. 8.7); por naturaleza no pueden discernir las verdades del Espíritu de Dios (1 Cor. 2.14); por naturaleza no pueden confesar con su corazón que Jesús es el Señor (1 Cor. 12.3); por naturaleza no pueden controlar la lengua (Sant. 3.8); y por naturaleza no pueden venir a Cristo (Juan 6.44, 45, 65).  Para poder hacer cualquiera de estas cosas ellos tienen que recibir una ayuda poderosa que venga de afuera.  Así que simplemente no hay tal cosa como una voluntad libre la cual pueda escoger lo bueno por si misma.    

La Biblia no sugiere en ninguna parte que los hombres son libres de los decretos que Dios ha establecido en su voluntad ni de su gobierno providencial.  Por todas partes afirma lo contrario enseñando que los propósitos de Dios y la ejecución providencial de sus propósito eterno es lo que determina todas las cosas.  Calvino escribió:

La voluntad de Dios es, y es justo que así sea, la causa de todo lo que existe. Porque si la voluntad de Dios tiene alguna causa querría decir que hay algo mayor que ella a lo cual está sujeta; y eso es ilícito pensarlo.   La voluntad de Dios es la regla más alta de justicia, tanto que cualquier cosa que Él determina tiene que ser considerada justa por el solo hecho de que Él la determina.  Por lo tanto, cuando alguien pregunta por qué Dios ha hecho algo, nosotros tenemos que responder: ‘porque Él así lo ha determinado’.  Pero si tú insistes en preguntar por qué lo determinó estás buscando algo mayor y más alto que la voluntad de Dios lo cual no puede encontrarse. 

Esto concuerda con la enseñanza de la Biblia.  De hecho, es asombroso cuán abiertamente ella afirma el hecho de la voluntad decretiva de Dios que lo abarca todo y la “santa, sabia y poderosa preservación y gobierno de todas sus criaturas y sus acciones.”  Ciertamente la Biblia es más abierta en proclamar esto mientras que muchos teólogos niegan completamente estas cosas con su silencio pensando que al callar están sirviendo a Dios.    

El Dios vivo y verdadero, dice la Biblia, es el soberano absoluto que gobierna el universo (Sal. 103.199; 115.3; 135.6).  La Biblia enseña que además de ser el creador del universo conforme a su propósito eterno, Dios controla todas las cosas en su creación por su providencia (1 Cron. 29.11).  Él hace todas las cosas según el designio de su voluntad (Ef. 1.11).  Él hace que todas las cosas obren para el bien (ser hechos a la imagen de Cristo) de los que lo aman. los cuales han sido llamados conforme a su propósito (Rom. 8.28).  De Él, por Él y para Él son todas las cosas (Romanos 11.36; 1 Cor. 8.6) desde la exaltación y destitución de los reyes hasta el vuelo y la caída de un pajarillo (Dan. 4.31-32; Mat. 10.29), desde el control de la historia de las naciones hasta el número de los cabellos en la cabeza de los hombres (Hech. 17.26; Mat. 10.30).    

La Vieja Historia del Rechazo a Dios y a Su Providencia

Victor B. García

Los paganos e incrédulos nunca han creído que haya un Dios de providencia que lo gobierna todo con sabiduría, poder y gracia. Ellos tienden a pensar que sino pueden comprender algo es porque no existe o existe sólo de acuerdo a su percepción y teorías. 

Esta actitud es común a todos los conceptos paganos que han existido: el ateísmo (la negación de Dios), el politeísmo (la adoración a múltiples dioses), el agnosticismo (la idea de que es imposible conocer a Dios), el panteísmo (la noción de que todo en la naturaleza es dios) y el deísmo (la idea de que Dios es indiferente a su creación).

Dos ejemplos de la filosofía de los paganos sobre la providencia de Dios son la filosofía de Aristóteles y la de los Epicúreos. Aristóteles, el príncipe de los filósofos griegos, vivió 300 años antes de Cristo. A pesar de su brillante lógica, la única explicación que pudo dar del origen del mundo fue un principio que él llamó “el motor primero,” que para él era Dios, un ente que no podía pensar en otra cosa más que en sí mismo por que era demasiado perfecto para ocuparse de su creación. Un Dios ajeno a su creación.

Por su parte, los Epicúreos, un movimiento filosófico griego fundado antes de Cristo, reconocía la existencia de un Dios pero lo excluía de los asuntos del mundo diciendo que si Él tuviera que gobernar su creación seria infeliz pues el trabajo de gobernar lo mantendría turbado. Para ellos la creación y los hombres eran gobernados por fuerzas mecánicas naturales.

Todas estas ideas son viejas; sin embargo, son esencialmente las mismas que muchos científicos y filósofos modernos sostienen hoy día, provocando el mismo efecto pernicioso de hacer que la gente vea a Dios como un ser ajeno o inexistente sin importancia para la vida practica.

El siglo 20 fue una época fértil para los infieles. El Francés Jean Paul-Sartre, por ejemplo, fue un influyente pregonero del rechazo a Dios y su providencia. Él insistía en que aunque Dios existiera sería necesario rechazarlo porque la idea de Dios le roba al hombre su libertad. Otro fue Alberto Camus, también de Francia, quien proponía lo que él llamaba “ateismo heroico” que consistía desafiar con arrogancia a Dios y volcar todo el amor y la preocupación de que uno es capaz sobre la humanidad, olvidándose de Dios.

Lamentablemente, la gran mayoría de los hombres de ciencia modernos se han alimentado con estas ideas y muchas de las más influyentes teorías científicas de nuestra época están fundamentadas en ellas, aunque digan basarse en hechos concretos. Una de estas teorías es la evolución que considera al hombre un animal que ha avanzado como producto de leyes naturales ciegas, y millones de años de casualidades. Otra es la teoría del Big-Bang que explica la creación del universo como producto de un accidente cósmico provocado por fuerzas naturales sin propósito. En todo esto Dios está ausente, y las presuposiciones filosóficas de los científicos nunca permitirían que Él fuera una posibilidad en la creación y gobierno de la creación.

Supuestamente, la controversia entre la ciencia, la filosofía y Dios es un asunto del intelecto, pero en realidad es un asunto moral y espiritual. Uno de los filósofos paganos más celebres, el gran orador Romano Cicerón, quien vivió cien años antes de Cristo, confirma esto cuando, contradiciendo la providencia de Dios, argumenta:

Si en verdad Dios gobierna su creación nos encontramos
bajo el ojo curioso de un vigilante eterno y debemos estar
temerosos día y noche. ¿Quién no estará atemorizado de
un espía infiltrado, de un Dios que lo provee, lo planea y
lo observa todo por que considera que todo le concierne?

Los paganos – antiguos y contemporáneos – se dan cuenta que si reconocen la providencia, esto les hace responsables ante el tribunal supremo de un Dios justo que registra todas sus obras, palabras, pensamientos e intenciones, y esto es para ellos un yugo imposible de soportar.

Este rechazo es antiquísimo. Lo vemos por primera vez cuando Adán al oír la voz de Dios se escondió de Él por que le tuvo miedo, un miedo que después se volvió hostilidad. De allí en adelante todos los que han rechazado la gracia de Dios, desde Caín, los Antidiluvianos, Nimrod, los de Babel, hasta los más celebrados pensadores contemporáneos también han negado su providencia.

De manera que la razón por la cual nuestra generación rechaza e ignora la Providencia de Dios es la misma por la cual lo hizo Caín, Nimrod, Aristóteles, Cicerón, Sartre, Camus, Darwin, Freud, Marx, Nietzche y todos los incrédulos de la historia y del presente, ya sean de barrio o de universidad. Y ésta razón es que ellos han escogido voluntariamente ignorar el testimonio de la creación, el de sus conciencias y el de la revelación del Dios verdadero.

Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a
Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en
sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido,
profesando ser sabios, se hicieron necios.” (Rom. 1.21-22).